La preceptora Laura Larsen reconstruye el tejido de tesón y cooperación que fundó nuestra escuela.
En la Escuela Media Nº 7, ahora funciona el CENS 461. La Sra. Laura Larsen, que fue protagonista de aquellos momentos fundaciones en el año 1991, y los siguientes, evoca con sentimientos algunos sucesos que marcaron la historia de nuestra institución.
-¿ Laura, nos interesa conocer cómo se gestó la idea de la Escuela media Nº 7 donde ahora funciona el CENS 461?
La idea fue gestionada por la comunidad, por la necesidad que había de una escuela secundaria porque en la zona sólo había escuelas Primaria. Participaron los vecinos y quien en primera instancia aspiraba a ser director, que fue el maestro Eduardo Bobbo, pero que finalmente no fue. Por concurso se nombra o un director, El Sr. Marcos Pavicich
El proyecto se aprobó en Castelar e intervino la Inspectora Caneda, de allí pasó a la Dirección General de Escuela, que lo reafirmó, y se empezó a funcionar el 14 de mayo de 1990, que fue el día que comenzaron las clases, en la escuela Primaria Nº 13- que está en la calle Filiberto-, porque no teníamos espacio físico propio. Allí se empezó con los primeros años de secundaria común y de adultos y fue muy rápido el crecimiento vegetativo.
-¿Cómo se consiguió el terreno donde hoy funciona la escuela?
El Director Pavicich gestionó ante la Municipalidad un terreno que había en el barrio, que era de los textiles de Moreno, y en 1992, pasamos a tomar posesión del mismo.
-¿En qué condiciones empezaron a dictar clases?
Empezamos con dos aulas de material ya construidas. Después yo conseguí maderas de Pirelli y dividimos el S.U.M., lo que hoy es Sala de Ping Pong, con cuatro salones. Luego Marcos consiguió aulas de chapa, hasta que se contactó con gente de La Plata y consiguió hacer el edificio que hoy conocemos . Este edificio poco a poco fue completándose entre 1996/7 con el laboratorio de ciencias naturales, iniciativa en la que tuvo una intervención muy importante la profesora Tosoni, la sala de de informática, el Salón de Usos Múltiples, pero que después lamentablemente sufrió modificaciones.
Allí empezamos con cursos de la Media común, dos cursos de primero y dos de segundo. Y los cursos de adultos fueron los últimos que se trasladaron.
-¿ Recuerda algunos profesores que daban clases entonces?
Marcerlo Zambrana, `profesor de Lengua y Literatura, Selva Bujía de Ciencias de la educación, aunque en principio era titular de Música, , Viviana Tosoni, profesora de Biología, hoy Ciencias Naturales, su hermana Claudia , de Lengua y Literatura, Juanita Di Sarli, de Geografía, Susana Contini, profesora de Técnicas de estudio, Alejandro Buyo, de Física. La preceptora era Viviana Cruceño y yo.
-¿Qué nos puede decir de aquella gestión del primer Director, Marcos Pavicich?
Para mí fue el Padre de la media 7. Fue un gran ser humano, un hombre muy tesonero. Se empeñó por conseguir lo que se proponía, y con poca colaboración porque en aquellos tiempos los recursos del estado eran más escasos que ahora. Se hizo casi todo a fuerza de locros, rifas, bingos, y la ayuda de los alumnos que podían, porque no muchos podían pagar la Cooperadora. El Director salía en bicicleta a pedir ayuda a los comerciantes para comprar materiales y chapas, los alumnxs y profesores aportaron ladrillos y trabajo. Este hombre recurría a todos los medios posibles para salir adelante. Era una persona muy directa y frontal, y por eso no se llevaba bien con todos.
Para mí fue el Padre de la media 7. Fue un gran ser humano, un hombre muy tesonero. Se empeñó por conseguir lo que se proponía, y con poca colaboración porque en aquellos tiempos los recursos del estado eran más escasos que ahora. Se hizo casi todo a fuerza de locros, rifas, bingos, y la ayuda de los alumnos que podían, porque no muchos podían pagar la Cooperadora. El Director salía en bicicleta a pedir ayuda a los comerciantes para comprar materiales y chapas, los alumnxs y profesores aportaron ladrillos y trabajo. Este hombre recurría a todos los medios posibles para salir adelante. Era una persona muy directa y frontal, y por eso no se llevaba bien con todos.

Pf. M. Kaminecky


