La solidaridad ante todo porque uno no sabe las vueltas de la vida
A propósito de la conquista de América, todas las conquistas tienen un lado oscuro, ya que en la mayoría de las guerras de conquista siempre hay intereses, ya sean económicos o políticos. Por ejemplo, ampliación de territorios u obtención de bienes que pueden ser tierra y/o minerales, pero también mano de obra.
Por eso las conquistas no se pueden ver de un lugar bueno o malo, sólo hay que verlas como hechos de la historia, que tras un propósito positivo esconde uno negativo, como quien dice “una mano lava la otra”.
Dice el escritor uruguayo E. Galeano, que la conquista de América se originó a partir de muchos equívocos, que llevó más que a encuentros a desencuentros entre ambas partes. Luego de lo ocurrido en Haití fueron sucediendo estos trágicos equívocos, como por ejemplo la muerte de Moctezuma y de Cuauhtémoc , quien dirigió la defensa de Tenochtitlán , una mala jugada de los españoles que no cumplieron con su parte y los aborígenes sí, inaugurando una cadena de desprecios y venalidades.
Los españoles – como todos los conquistadores- no entendieron la importancia de la diversidad, no la tenían en cuenta, y les negaron no sólo su lengua, su forma de organizarse y su cultura, sino también su identidad; todos fueron indios, en una masa inconfundible.
La diversidad de América es muy importante porque es una reserva para la humanidad, ya que contar con formas diferentes de creencias, de maneras de resolver los problemas, de relacionarse con la naturaleza, es lo que hace sustentable la vida en el planeta; porque nos muestra que hay otras formas de organizar el mundo, sobre todo cuando este modo de organizarnos , que existe actualmente, el capitalismo, muestra que no resuelve las necesidades de la gente y aumenta la desigualdad entre los que más y menos tienen. E. Galeano nos advierte de todas las cosas que podríamos aprender de los pueblos originarios, por ejemplo su cultura, su gran valor de la palabra, la paz, la armonía, el respeto por la naturaleza.
También nos propone discutir la noción de civilización y educación, ya que estamos equivocando en la forma de enseñanza, ya que con el paso del tiempo vemos que una persona sabia no es aquella que sabe muchas cosas sino aquella que sabe mucho de una. Aprender es escuchar lo que dice la experiencia, también es el deseo de saber algo que es cuando uno lo hace con ganas y no porque lo dice otro.
Además con los pueblos originarios se puede aprender lo importante que es dialogar para una sociedad y no discutir conflictos o chismes de las cosas cotidianas.
Lo importante es la unión, el intercambio y los lazos entre las sociedades para pelear por los derechos para todxs, por ejemplo por las tierras para los pueblos originarios.
Por eso la solución que yo propongo es simple:
El respeto por los otros ante todo y dejar de ser individualistas para ayudarnos entre todos, sin importar nacionalidades ni religión, ya que somos muy de pensar en nosotros mismos, y al de al lado que se lo lleve un tren, sin pensar que en el futuro ese tren nos puede llevar a nosotros.
Hay que ser solidario con el otro, con la gente, porque uno no sabe cuál es la vuelta de la vida.
Por: Antonio, Leonardo. 1º 1º Gestión y Administración


