Su creación se remonta a aquellas tiendas de inmigrantes europeos que en su sementral camino hacia Sudamérica y no teniendo otra actividad a realizar arriba del barco, se pusieron a recortar 40 papeles y a numerarlos para crear un nuevo juego que sería el reventón de todas las tabernas del país una vez que pisaran suelo argentino.
METOLOGIA DEL JUEGO
El juego consiste en un partido en el cual los jugadores se enfrentan y gana el primer jugador (o equipo) que llega a un determinado número de puntos que suele ser 15 o 30 según lo determinen los participante previamente. También suele utilizarse la modalidad del “Mejor de tres”, donde el jugador o equipo ganador, es el que gana dos “chicas” de 15 o 30 puntos.
Un partido consta de varias “Manos” o rondas, y el juego se basa en jugar las cartas y la vez desafiarse mutuamente. Por ejemplo: en el caso de que un jugador o equipo cante “Envido” y luego “falta envido” no querido, corresponden 2 puntos. En caso de empatar el Envido, el jugador con la “Mano” gana, (la Mano corre del lugar del mazo al jugador que primero tiro la carta). No se puede cantar truco a la carta de menor valor que es el 4.

Eso recuerdo yo de mi niñez (Evelyn, 27 años) que mi papá con amigos se juntaban en una mesa y jugaban y vociferaban “Truco”, “Quiero”, “Envido”…
Recuero también, que había una lata con porotos o maíz que eran los elementos para llevar las puntuaciones y que se jugaba por plata. Ellos se pasaban horas y horas jugando…
Y como olvidar, que de fondo de cortina musical de aquellas rondas de Truco era la música chamame acompañado de algunas copas de vino tinto. Sin lugar a dudas, eran tardes bien argentinas.
Por: Evelyn Castillo. 3° 2°, Soc. T.N, CENS 461.


